{"id":14938,"date":"2009-02-26T12:19:36","date_gmt":"2009-02-26T12:19:36","guid":{"rendered":"http:\/\/morganabarcelona.com\/?p=14938"},"modified":"2009-02-26T12:19:36","modified_gmt":"2009-02-26T12:19:36","slug":"hermetismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/2009\/02\/26\/hermetismo\/","title":{"rendered":"Hermetismo"},"content":{"rendered":"<p id=\"firstHeading\" class=\"firstHeading\" lang=\"es\"><strong>Hermetismo<\/strong><\/p>\n<div id=\"bodyContent\" class=\"mw-body-content\"><\/div>\n<div id=\"mw-content-text\" class=\"mw-content-ltr\" dir=\"ltr\" lang=\"es\">\n<div class=\"rellink noprint\"><\/div>\n<table class=\"infobox_v2\" style=\"height: 611px;\" width=\"564\">\n<tbody>\n<tr>\n<th class=\"cabecera\" colspan=\"3\">Hermetismo<\/th>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/9\/98\/HermesTrismegistusCauc.jpg\/245px-HermesTrismegistusCauc.jpg\" srcset=\"\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/9\/98\/HermesTrismegistusCauc.jpg 1.5x, \/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/9\/98\/HermesTrismegistusCauc.jpg 2x\" alt=\"HermesTrismegistusCauc.jpg\" width=\"245\" height=\"332\" data-file-width=\"300\" data-file-height=\"407\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<th scope=\"row\">Fundador(es)<\/th>\n<td colspan=\"2\">Hermes Trismegisto<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<th scope=\"row\">Deidad o Deidades principales<\/th>\n<td colspan=\"2\">La tr\u00edada herm\u00e9tica: Dios-cosmos-hombre<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<th scope=\"row\">Tipo<\/th>\n<td colspan=\"2\">Esoterismo<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<th scope=\"row\">Seguidores conocidos como<\/th>\n<td colspan=\"2\">Herm\u00e9ticos o hermetistas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<th scope=\"row\">Escrituras sagradas<\/th>\n<td colspan=\"2\">Tabla de Esmeralda<br \/>\nCorpus Hermeticum<br \/>\nEl Kybali\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <b>hermeticismo<\/b>, tambi\u00e9n llamado <b>hermetismo<\/b>, es una tradici\u00f3n filos\u00f3fica y religiosa basada principalmente en textos pseudoepigr\u00e1ficos, atribuidos a Hermes Trismegisto (Tres veces Grande). Esos escritos han influido mucho en la tradici\u00f3n esot\u00e9rica occidental y fueron considerados de gran importancia tanto durante el renacimiento como en La Reforma. La tradici\u00f3n reclama ser descendiente de una Prisca theologia, una doctrina que afirma que una simple y verdadera teolog\u00eda existe, la cual est\u00e1 presente en todas las religiones y fue dada por Dios al hombre en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos escritores cristianos incluyendo a Lactancio, Tom\u00e1s de Aquino, Agust\u00edn de Hipona, Giordano Bruno, Marsilio Ficino, Campanela y Giovanni Pico della Mirandola consideraron a Hermes Trismegisto un sabio profeta pagano el cual previ\u00f3 la llegada del Cristianismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un reporte de c\u00f3mo Hermes Trismegisto recibi\u00f3 el nombre de &#8220;Tres Veces Grande&#8221; deriva de La Tabla de Esmeralda de Hermes Trismegisto, en la que se establece que conoc\u00eda las tres partes de la sabidur\u00eda del universo entero. Las tres partes de la sabidur\u00eda son la alquimia, la astrolog\u00eda y la te\u00fargia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <i>Poimandres<\/i>, del cual Marsilio Ficino form\u00f3 su opini\u00f3n, establece que &#8220;le llamaban trismegisto porque era el fil\u00f3sofo m\u00e1s grande, el sacerdote m\u00e1s grande y el rey m\u00e1s grande&#8221;. El <i>Suda<\/i> (siglo X) establece que &#8220;Era llamado Trismegisto a cuenta de su alabanza hacia la trinidad, diciendo que hay una naturaleza divina en la trinidad&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran parte de la importancia del hermetismo surge de la conexi\u00f3n con el desarrollo de la ciencia desde 1300 a 1600 D.C. La prominencia que dio a la idea de poder controlar o influenciar a la naturaleza llev\u00f3 a muchos cient\u00edficos a mirar a la Magia como su arte aliada (Alquimia, Astrolog\u00eda), la cual, se pensaba, podr\u00eda poner a prueba la naturaleza por medio de experimentos. Consecuentemente fueron los aspectos pr\u00e1cticos de las escrituras herm\u00e9ticas los que atrajeron a los cient\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isaac Newton puso gran fe en el concepto de una inalterada, pura, antigua doctrina, la cual estudi\u00f3 vigorosamente para ayudar a su concepci\u00f3n del mundo f\u00edsico. Varios manuscritos de Newton &#8211; muchos de los cuales todav\u00eda siguen publicados &#8211; detallan a fondo su estudio del <i>Corpus hermeticum<\/i>, escritos de los que se dice que habr\u00edan sido transmitidos desde tiempos antiguos, en los que se revelan los secretos de las fuerzas de la naturaleza y las t\u00e9cnicas para influir en las estrellas.<sup><i><br \/>\n<\/i><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Etimolog.C3.ADa\" class=\"mw-headline\">Etimolog\u00eda<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino <i>herm\u00e9tico<\/i> viene del lat\u00edn medieval <i>hermeticus<\/i>, palabra que deriva del nombre del Dios griego Hermes. Fue usado por primera vez por el Dr. Everard, en su traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de <i>The Pimander of Hermes<\/i> (1650).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mary Anne Atwood mencion\u00f3 el uso de la palabra <i>herm\u00e9tico<\/i> Dufresnoy en 1386.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sin\u00f3nimo de la palabra <i>herm\u00e9tico<\/i> tambi\u00e9n est\u00e1 atestiguado en el siglo XVII. Sir Thomas Browne en su Religio Medici de 1643 escribi\u00f3: &#8220;Ahora junto a esos particulares y divididos esp\u00edritus, puede haber un esp\u00edritu com\u00fan universal para todo el mundo. Fue la opini\u00f3n de Plat\u00f3n, y es la opini\u00f3n de los fil\u00f3sofos herm\u00e9ticos&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Definici.C3.B3n\" class=\"mw-headline\">Definici\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermetismo filos\u00f3fico se erige sobre la base de un conjunto de escritos supuestamente aparecidos en Egipto bajo el per\u00edodo de dominaci\u00f3n romana (entre los siglos I y IV\u00a0d.\u00a0C.), y puestos bajo la advocaci\u00f3n de Hermes Trismegisto. Probablemente, el hermetismo sea el &#8220;intento hel\u00e9nico&#8221; de sistematizar filos\u00f3ficamente parte de las doctrinas religiosas y m\u00edsticas de la cultura tardo-egipcia (aunque no hay por qu\u00e9 descartar otras influencias &#8220;orientales&#8221;, como la israelita, por ejemplo). Asimismo, es muy probable que esta sistematizaci\u00f3n filos\u00f3fica o &#8220;culta&#8221; se llevara a cabo sobre la base de otros escritos anteriores de ciencias ocultas (el llamado hermetismo t\u00e9cnico o popular). Esta definici\u00f3n se ci\u00f1e a estos escritos tardoantiguos, que servir\u00e1n de base para toda la vasta producci\u00f3n herm\u00e9tica posterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n herm\u00e9tica se &#8220;fundir\u00eda&#8221; con parte del entramado neoplat\u00f3nico y el cristianismo incipiente durante la Antig\u00fcedad tard\u00eda, y con la religi\u00f3n cat\u00f3lica, el cisma luterano, y la c\u00e1bala cristiana, a trav\u00e9s de los fil\u00f3sofos (plat\u00f3nicos, herm\u00e9ticos) y magos del Renacimiento y el Barroco, pero en ning\u00fan caso se difuminar\u00eda el esqueleto de su filosof\u00eda. Asimismo, el hermetismo inspirar\u00eda, por su potencia seductora, muchas corrientes ocultistas decimon\u00f3nicas. Su universo viviente y su exaltaci\u00f3n del esp\u00edritu humano, servir\u00edan en el siglo XIX tal como sirvieron en el Renacimiento: para que muchos d\u00edscolos y extra\u00f1os personajes se enfrentaran al mecanicismo, al materialismo y al racionalismo militante impuesto desde la &#8220;pedanter\u00eda acad\u00e9mica&#8221; (aristot\u00e9lica o positivista) y la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un caso aparte es la tesis (debida en buena parte a Yates) que erige a la filosof\u00eda herm\u00e9tica como uno de los motores propiciadores del advenimiento de la ciencia moderna en el siglo XVII. Aunque esta aventurada teor\u00eda ha recibido diversas cr\u00edticas, su fundamento m\u00e1s s\u00f3lido est\u00e1 en la concepci\u00f3n de magia natural renacentista y barroca, as\u00ed como en la exaltaci\u00f3n del hombre y su intervenci\u00f3n en el mundo f\u00edsico, que define (por supuesto con muchos matices) la filosof\u00eda herm\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy dif\u00edcil deslindar el hermetismo filos\u00f3fico (m\u00edstico) del hermetismo t\u00e9cnico (ocultista). Sin embargo, se puede afirmar con mucha seguridad que los fil\u00f3sofos herm\u00e9ticos estuvieron vinculados a conceptos comunes a <i>scientias<\/i> del periodo como la astrolog\u00eda y sobre todo la alquimia, y a cierta clase de magia ceremonial greco-egipcia. Aunque por encima de todo hay que considerar al hermetismo como un constructo filos\u00f3fico (una amalgama de estoicismo, medioplatonismo, neopitagorismo y algo de aristotelismo), pero con fines &#8220;pr\u00e1cticos&#8221; (la meta de todo buen hermetista es alcanzar la comuni\u00f3n con Dios mediante la revelaci\u00f3n te\u00fargica, la recepci\u00f3n del <i>no\u00fbs<\/i> divino o la palingenesia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se ha incidido demasiado en la tesis de Festugi\u00e8re que trata de deslindar la &#8220;gnosis optimista&#8221; de la &#8220;gnosis pesimista&#8221;, en el sentido de considerar a la filosof\u00eda herm\u00e9tica como una forma degenerada de filosof\u00eda m\u00edstica griega. Sin embargo, para algunos autores esta separaci\u00f3n y esta supuesta &#8220;degeneraci\u00f3n&#8221; no se sostienen en los textos. Por otro lado, es evidente que los fil\u00f3sofos herm\u00e9ticos no pretend\u00edan erigir un ensamblaje filos\u00f3fico infalible, parangonable al discurso plat\u00f3nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ordenaci\u00f3n aqu\u00ed ofrecida de los fil\u00f3sofos herm\u00e9ticos tardoantiguos tiene un valor eminentemente did\u00e1ctico. La finalidad de esta ordenaci\u00f3n es facilitar la comprensi\u00f3n de las doctrinas contenidas en el <i>Corpus<\/i>, el <i>Asclepio<\/i>, en los <i>Extractos de Estobeo<\/i> y en las <i>Definiciones Armenias<\/i>. Por lo tanto, la estructura ofrecida a continuaci\u00f3n es, en cierto modo, subjetiva. Se han incluido aqu\u00ed aquellas cuestiones y conceptos que habr\u00eda que destacar del ecl\u00e9ctico constructo filos\u00f3fico herm\u00e9tico tardoantiguo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_tr.C3.ADada_herm.C3.A9tica:_Dios.2C_cosmos_y_hombre\" class=\"mw-headline\">La tr\u00edada herm\u00e9tica: Dios, cosmos y hombre<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Primero Dios, segundo el cosmos, tercero el hombre (SH XI, sent. 6).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermetismo es completamente unitario en cuanto a la tr\u00edada fundamental que estructura la realidad. Debemos considerar a Dios como un cosmos inm\u00f3vil, al cielo como un cosmos m\u00f3vil y el hombre como un cosmos racional (DH I 1), capaz de elevarse hasta el creador y demiurgo. En esta procesi\u00f3n hipost\u00e1tica el hombre es imagen del cosmos, y el cosmos es producto de Dios, cuyo aliento (pne\u00fbma) conduce el movimiento de los astros (CH III 2) y une a todos los seres en una cadena simp\u00e1tica. Sobre las otras \u00abfuerzas\u00bb que act\u00faan en la creaci\u00f3n, tales como la providencia, la necesidad, el destino y la eternidad volveremos m\u00e1s adelante; baste ahora con poseer una visi\u00f3n clara sobre los pilares que sustentan el engranaje de lo creado y su absoluta dependencia (CH XVI 17: Dios-cosmos inteligible-cosmos sensible-sol-ocho esferas-demonios-hombres). Esta dependencia, important\u00edsima para mantener el edificio herm\u00e9tico y sus \u201caplicaciones pr\u00e1cticas\u201d, es reiterada constantemente en los Hermetica. Las diferentes concepciones de estas hip\u00f3stasis fundamentales y los seres intermedios (nos referimos sobre todo al sol como segundo demiurgo entre el cosmos y el hombre) no deben confundirnos, antes bien son intentos de conciliar nuestra tr\u00edada primera mediante entidades enlazadoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermetismo debe ser considerado como una \u00abfilosof\u00eda plena de vida\u00bb: el universo herm\u00e9tico est\u00e1 vivo, y sus entidades regidoras act\u00faan eternamente. La muerte y el vac\u00edo no tienen cabida en el hermetismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_Macromosmos_herm.C3.A9tico\" class=\"mw-headline\">El Macromosmos herm\u00e9tico<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_Teolog.C3.ADa_Herm.C3.A9tica:_Dios\" class=\"mw-headline\">La Teolog\u00eda Herm\u00e9tica: Dios<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Porque el Bien es inalienable e inseparable de Dios: es Dios mismo (CH II B 16).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dios supremo es el principio fundamental sobre el que se articula toda la doctrina herm\u00e9tica. Dios es a la vez padre y bien, creador y demiurgo. Dios es el bien supremo y el \u00f3ptimo artesano de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra denominaci\u00f3n de Dios es la de \u00abpadre\u00bb, en su capacidad de crear todas las cosas. Pues lo propio de un padre es crear (CH II B 17). Y por eso se maldice a los hombres est\u00e9riles, que no han sabido imitar su obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan esta cosmovisi\u00f3n, Dios se vali\u00f3 del \u00abVerbo\u00bb para engendrar al cosmos: El creador habr\u00eda hecho la totalidad del cosmos no con las manos, sino con la palabra. Piensa por ello que est\u00e1 presente, que existe eternamente, que cre\u00f3 todas las cosas, que es uno y \u00fanico y que cre\u00f3 todos los seres por su propia voluntad (CH IV 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el hermetismo, las formas de aludir a Dios son aparentemente contradictorias, Dios es a la vez visible en lo creado, posee todos los nombres, es omnicorp\u00f3reo y goza de la fecundidad de ambos sexos, pero asimismo es incognoscible, innombrable, invisible y est\u00e1 envuelto en las brumas del misterio. Verdaderamente, esta forma de aludir a Dios y a sus atributos s\u00f3lo pretende expresar que la totalidad de lo real es Dios mismo, siguiendo una tradici\u00f3n teol\u00f3gica de origen egipcio (Ra es \u00abaquel que es y no es\u00bb).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En CH V 1-2 se nos dice que si Dios no fuera invisible no podr\u00eda abarcar la totalidad de lo creado, no podr\u00eda ser eterno, porque lo invisible es eterno. Dios, por tanto, solo puede ser aprehensible por sus propias obras, puesto que se manifiesta en y a trav\u00e9s de ellas y sobre todo a quienes \u00e9l quiere mostrarse. La obra de Dios es visible en el hombre. Dios s\u00f3lo puede conocerse a trav\u00e9s de su artesan\u00eda (CH V 6). Por eso Dios est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de cualquier denominaci\u00f3n, por eso es el invisible a la vez que el m\u00e1s evidente. Aqu\u00e9l que es contemplado por el pensamiento pero que tambi\u00e9n es visible a los ojos (CH V 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Dios lo es todo, principio de la creaci\u00f3n y creaci\u00f3n misma, cuando hablamos de lo que es, hablamos de Dios, pues \u00e9l contiene todo lo que es y nada es posible exterior a \u00e9l, ni \u00e9l fuera de nada (CH IX 9). Obs\u00e9rvese que aqu\u00ed no se establece una doctrina pante\u00edsta sin m\u00e1s, sino m\u00e1s bien una inmanencia absoluta de Dios, una forma de identificaci\u00f3n total entre el creador y lo creado, que bien pudiera haber inspirado a Giordano Bruno. Si Dios es el Bien supremo, por fuerza es el engendrador de la Belleza y se debe tener la audacia de afirmar, Asclepio, que la esencia de Dios, si Dios la tiene, es la belleza; y que es imposible que lo bello y lo bueno se d\u00e9 en ninguno de los seres del cosmos, pues todas las cosas que nuestra mirada abarca son meros simulacros y apariencias enga\u00f1osos (CH VI 4). La voluntad de Dios es el principio creador, la energ\u00eda que despliega genera la creaci\u00f3n toda, y su esencia [es] querer que todas las cosas sean; pues Dios padre, el bien, no s\u00f3lo es el ser de todas las cosas, incluso cuando ya no son, [sino la realidad m\u00e1s \u00edntima de todos los seres]. Esto es lo que es Dios padre, el bien, y no cabe atribuirle ninguna otra cosa (CH X 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, y aqu\u00ed debemos hacer hincapi\u00e9, no cabe la muerte en Dios, porque la voluntad de Dios es la vida y si todas las cosas est\u00e1n vivas, tanto las terrestres como las celestes, y la vida es una, entonces la vida es generada por Dios y Dios ella misma. En suma, todas las cosas nacen de Dios y la vida es la uni\u00f3n de pensamiento y alma; y as\u00ed la muerte no consiste en la destrucci\u00f3n de las cosas reunidas sino en la disoluci\u00f3n de la uni\u00f3n (CH XI 14). Porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan existir cosas muertas en Dios, imagen del todo y totalidad de la vida? (CH XII 16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una bella alegor\u00eda nos muestra a Dios como un m\u00fasico perfecto, que nunca desfallece, y que no s\u00f3lo ejecuta la armon\u00eda de los cantos, sino que marca el ritmo de la melod\u00eda apropiada a cada instrumento (CH XVIII 1). Y as\u00ed, encontramos en el Asclepio: Saber de m\u00fasica no consiste, por tanto, sino en conocer la distribuci\u00f3n ordenada del conjunto del universo y cu\u00e1l es el plan divino por el que se asign\u00f3 un lugar a cada cosa; pues la ordenaci\u00f3n que, en un plan art\u00edstico, re\u00fane en un mismo conjunto las cosas singulares, completa un concierto muy dulce y verdadero que produce una m\u00fasica divina (Asc. 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_M.C3.B3nada\" class=\"mw-headline\">La M\u00f3nada<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo la doctrina pitag\u00f3rica, la unidad, como reflejo de Dios en todas las cosas, nos lleva a la concepci\u00f3n de la m\u00f3nada como elemento anal\u00f3gico e inmanente a lo creado. La unidad, puesto que es principio y ra\u00edz de todo, est\u00e1 en todas las cosas como ra\u00edz y principio. Como principio de todas las cosas, pues nada hay sin ella, no se origina de la nada sino desde s\u00ed misma. Y como tal principio, la unidad contiene todos los n\u00fameros y no est\u00e1 contenida en ninguno, a la vez que genera todos los n\u00fameros sin ser ella generada por ninguno (CH IV 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_g.C3.A9nesis_herm.C3.A9tico\" class=\"mw-headline\">El g\u00e9nesis herm\u00e9tico<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\">\n<p style=\"text-align: center;\">En el principio exist\u00edan Dios e h\u00fdle \u2014materia en griego\u2014; el aliento vital acompa\u00f1aba a la materia, o mejor, estaba en la materia, pero no de la misma forma en que estaban en Dios el mismo aliento y los principios originarios del cosmos, pues aunque estas cosas no existieran de hecho, al no haber sido generadas todav\u00eda, exist\u00edan al menos en lo que hab\u00eda de generarlas (Asc. 14).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos trazado suficientemente la voluntad creadora de Dios, ahora dilucidemos la Creaci\u00f3n en s\u00ed. La cuesti\u00f3n de la Creaci\u00f3n es una de las m\u00e1s complejas, dispersas y contradictorias de los Hermetica. Los tratados CH I Poimandres, CH III, y SH XXIII Kore Kosmou son los textos que mejor recogen los diferentes g\u00e9nesis herm\u00e9ticos. Se ha querido ver en CH I influencias del G\u00e9nesis b\u00edblico, pero probablemente el parecido resulte fruto del inter\u00e9s de los hermetistas por el pasaje del Antiguo Testamento, es decir, que ambas construcciones, la egipcia y la israelita, fueran muy parecidas y f\u00e1cilmente confundibles.<\/p>\n<blockquote class=\"citado\">\n<p style=\"text-align: center;\">Principio de todos los seres es Dios, Pensamiento, naturaleza, materia y sabidur\u00eda que muestra todas las cosas. Principio es lo divino, naturaleza, energ\u00eda, necesidad, fin y renovaci\u00f3n. Hab\u00eda una inextricable tiniebla en el abismo, agua y un aliento vital, sutil e inteligente que exist\u00edan en el caos por el poder divino. Fue proyectada entonces una sagrada luz y, procedentes de la sustancia h\u00fameda, los elementos fueron consolidados [en la arena]. Y los distintos dioses [distribuyeron] esta naturaleza seminal (CH III 1)<i>.<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, la ca\u00edda del hombre es el eje esencial del g\u00e9nesis herm\u00e9tico. Y aqu\u00ed la diferencia entre la gnosis optimista y la pesimista se muestra con total crudeza: \u00bfha ca\u00eddo el hombre en un tormento de humillaciones o por el contrario ha sido ensamblado en una creaci\u00f3n maravillosa y \u00fanica? Para los fil\u00f3sofos del Renacimiento no cab\u00eda dudar, y en cualquier caso, no es aceptable considerar que los hermetistas representaron una tierra eminentemente malvada, una c\u00e1rcel de hombres m\u00e1s propia de las corrientes gn\u00f3sticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_Pensamiento_.28No.C3.BBs.29\" class=\"mw-headline\">El Pensamiento (No\u00fbs)<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>El pensamiento ve todas las cosas, los ojos s\u00f3lo las corp\u00f3reas (DH V 1).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hombre, por su excelencia y piedad, le est\u00e1 permitido acceder a los misterios de Dios, pero no podr\u00e1 alcanzar semejante conocimiento mediante el pensamiento dial\u00e9ctico. Ser\u00e1 por medio de la revelaci\u00f3n y la recepci\u00f3n del No\u00fbs (v\u00e9ase m\u00e1s abajo el cap\u00edtulo llamado \u201cPalingenesia\u201d) por las que el hombre pueda elevarse y atravesar el cielo hasta Dios mismo. As\u00ed, Poimandres, el No\u00fbs del poder supremo, desciende sobre aquel que desea ser instruido sobre los seres, comprender su naturaleza y llegar a conocer a Dios (CH I 3), y en pleno \u00e9xtasis te\u00fargico comienza su labor mistag\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo incorp\u00f3reo que sostiene al cosmos es un No\u00fbs total que totalmente se contiene a s\u00ed mismo. Un pensamiento total que se contiene totalmente a s\u00ed mismo, libre de cualquier cuerpo, estable, impasible, intangible, inm\u00f3vil \u00e9l mismo en s\u00ed mismo, capaz de contener todas las cosas y salvaguarda de todos los seres, cuyos rayos son el Bien, la Verdad, el arquetipo del aliento vital y el alma arquet\u00edpica (CH II B 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, y enlazando con la doctrina de la libertad, el no\u00fbs es un don divino: aquellos hombres que opten por la senda de la sabidur\u00eda acceder\u00e1n al Bien, rechazando el mal (CH IV, 3-6). El pensamiento es una recompensa para las almas virtuosas, y aquellos que se sumerjan en la gran cr\u00e1tera participar\u00e1n del conocimiento y se convertir\u00e1n en hombres perfectos, y no caer\u00e1n en la ignorancia de los hombres irracionales, dominados por las pasiones y los apetitos corporales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_jerarqu.C3.ADa_del_no.C3.BBs_.28Asc._32.29\" class=\"mw-headline\">La jerarqu\u00eda del no\u00fbs (Asc. 32)<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta jerarqu\u00eda obedece a cuatro momentos de un mismo proceso: Dios, cosmos y hombre.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>No\u00fbs divino: el conocimiento del car\u00e1cter mismo del pensamiento de Dios es la c\u00faspide de la verdad.<\/li>\n<li>No\u00fbs de la eternidad: el conocimiento de la extensi\u00f3n y el funcionamiento de la obra de Dios.<\/li>\n<li>No\u00fbs c\u00f3smico: el conocimiento de la naturaleza que resulta de la observaci\u00f3n de todas las cosas.<\/li>\n<li>No\u00fbs humano: aquel del que se vale el hombre (mediante la memoria del pasado), para comprender y gobernar el mundo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_Palabra_.28L.C3.B3gos.29\" class=\"mw-headline\">La Palabra (L\u00f3gos)<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>As\u00ed pues, la palabra es imagen y pensamiento de Dios\u2026 (CH XII 14).<\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citado\"><p>La palabra es el instrumento del pensamiento, pues la palabra interpreta lo que el pensamiento quiere (DH V 1).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que Dios gener\u00f3 el cosmos mediante la palabra, es decir, que el pensamiento se hizo actividad mediante el Verbo divino. El hombre est\u00e1 dotado de pensamiento y palabra, y ambos est\u00e1n dotados del mismo valor que la inmortalidad. La palabra es distinta de la voz, porque la palabra que contiene en s\u00ed el valor del pensamiento est\u00e1 llena de sabidur\u00eda y poder (d\u00fdnamis). La palabra habita el pensamiento, y por eso es com\u00fan a todo hombre, y s\u00f3lo la voz es distinta: \u2014En efecto hijo, es diferente de uno a otro [la palabra], pero la humanidad es una sola: igualmente es una palabra y se traduce de una lengua a otra; de modo que, en realidad, encontramos un solo y mismo concepto en Egipto, Grecia o Persia\u2026 (CH XII 13). Si hay diferentes formas de expresar el pensamiento, aquella lengua que guarde en sus entra\u00f1as el misterio divino ser\u00e1 la m\u00e1s alta y bella de todas, la m\u00e1s cercana a Dios; para Giordano Bruno, siguiendo el pasaje de CH XVI 2, esa lengua era la egipcia, y para Pico della Mirandola la hebrea, entroncando as\u00ed con la tradici\u00f3n cabal\u00edstica. Con todo, lo cierto es que el griego, lengua b\u00e1rbara falta de poder, no era la m\u00e1s adecuada para expresar las \u00abopiniones herm\u00e9ticas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considerando lo anterior, no debe extra\u00f1arnos que J\u00e1mblico defina la teolog\u00eda egipcia como una \u00abmistagogia oculta en los s\u00edmbolos\u00bb (Sobre los mist. VII 1). El hermetismo, debido a su ra\u00edz egipcia es deudor de un lenguaje simb\u00f3lico, muy alejado de la \u00ablengua de los fil\u00f3sofos\u00bb. Las palabras en el hermetismo deben estar imbuidas de no\u00fbs, y si no es as\u00ed, siempre es mejor el silencio (v\u00e9ase m\u00e1s abajo el cap\u00edtulo \u00abSilencio herm\u00e9tico\u00bb). Como se ve, este es un ejemplo claro de la mec\u00e1nica y nada coherente separaci\u00f3n entre el hermetismo llamado t\u00e9cnico y el filos\u00f3fico. El hermetismo es una \u00abfilosof\u00eda de poder\u00bb, no un saber m\u00e1s con el que demostrar y ense\u00f1ar los procesos c\u00f3smicos mediante un lenguaje llanamente racional. Los hermetistas eran te\u00fargos; si eran o no fil\u00f3sofos depende de lo que se est\u00e9 dispuesto a aceptar bajo el t\u00e9rmino filosof\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Pne.C3.BBma\" class=\"mw-headline\">Pne\u00fbma<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Por el aliento vital, son suministrados y vivificados todos los seres del cosmos, de acuerdo con las \u00f3rdenes del Dios supremo al que obedece como su \u00f3rgano o instrumento que es (Asc. 16).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Pne\u00fbma es el impulso o energ\u00eda c\u00f3smica que ordena el curso de los astros y vivifica a todos los seres de la creaci\u00f3n. Por lo tanto, los procedimientos m\u00e1gicos y astrol\u00f3gicos se valen de este \u00e9ter, de esta sustancia com\u00fan de los astros para poder llevar a cabo sus \u00abobras milagrosas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Eternidad_.28Ai.C3.B3n.29\" class=\"mw-headline\">Eternidad (Ai\u00f3n)<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Ciertamente la eternidad es la imagen de Dios, el cosmos la de la eternidad, el sol del cosmos y el hombre, en fin, la del sol (CH XI 15).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La eternidad es un concepto fundamental en el hermetismo, sobre todo en el tratado XI del Corpus y en el Asclepio. La eternidad no es una hip\u00f3stasis, dios o entidad mal encajada entre Dios y el cosmos, es un atributo de Dios y la creaci\u00f3n toda. La eternidad es el pilar que sustenta lo creado. Dios gobierna eternamente el cosmos y sus seres vivos. La Creaci\u00f3n es una eternidad viviente y el cosmos provee de vida eternamente a todos los seres que lo habitan (Asc. 29-31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_Cosmos\" class=\"mw-headline\">El Cosmos<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Por su parte, el cosmos, junto con el sol, tambi\u00e9n es padre, pero s\u00f3lo de los seres que existen por participaci\u00f3n y por tanto no es causa para los vivientes ni del bien ni de la vida en el mismo sentido que Dios (CH X 2).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con lo expuesto anteriormente ya deber\u00edamos tener una base lo suficientemente s\u00f3lida como para comprender el mecanismo esencial del hermetismo. El cosmos fue formado jer\u00e1rquicamente (gracias al Verbo divino, se asienta en el No\u00fbs primordial (lo incorp\u00f3reo), se mueve gracias al soplo divino (pne\u00fbma) y extiende su actividad en la eternidad, que se vale de la providencia (Pr\u00f3noia), el destino (Heimarm\u00e9ne) y la necesidad (An\u00e1nke) para regir y mantener unido el todo en un orden perfecto, a pesar del azar consustancial a lo material (Asc. 40). La providencia es la raz\u00f3n perfecta en s\u00ed misma del Dios celestial, la voluntad y el proyecto divinos; el destino es la necesidad de que se cumplan todos los acontecimientos, enlazados unos con otros como los eslabones de una cadena, bajo el gobierno de los astros; la necesidad es una resoluci\u00f3n inquebrantable e inalterable de la providencia (las definiciones de providencia, necesidad y destino, son las expuestas por Xavier Renau Nebot en <i>Textos Herm\u00e9ticos<\/i>, Madrid: Gredos, 1999, pp. 556-557).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo Dios es eterno, mientras que el cosmos, que ha llegado a ser por causa del padre, es siempre-vivo (ae\u00edzoon) e inmortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_movimiento\" class=\"mw-headline\">El movimiento<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Pero padre, \u00bfno te parece inm\u00f3vil la tierra? No hijo m\u00edo, es precisamente lo \u00fanico que es a la vez multim\u00f3vil y estable; porque, supuesto que es imposible que un procreador procree sin movimiento, \u00bfno ser\u00eda rid\u00edculo pensar que permanece inm\u00f3vil precisamente la que es el alimento de todos los seres y la procreadora y generadora de todas las cosas? (CH XII, 17).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cosmos est\u00e1 en perpetuo movimiento debido a una causa incorp\u00f3rea (aliento vital, alma), en el seno de lo incorp\u00f3reo (No\u00fbs), es decir, de un pensamiento total que totalmente se contiene a s\u00ed mismo (CH IIB 12). El movimiento se equilibra debido a la repercusi\u00f3n de los opuestos. Hay que dejar constancia una vez m\u00e1s que el movimiento no se produce en el vac\u00edo. El vac\u00edo no existe para el hermetismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento es el principio del cambio en el cosmos. La totalidad de lo creado se rige por la irresistible fuerza generadora de la rotaci\u00f3n y la desaparici\u00f3n, de la revoluci\u00f3n y la renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Apocat.C3.A1stasis\" class=\"mw-headline\">Apocat\u00e1stasis<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existe la muerte en el hermetismo, s\u00f3lo destrucci\u00f3n y renovaci\u00f3n perpetuas, porque \u201cmuerte\u201d es \u201caniquilaci\u00f3n pero nada hay en el cosmos que sea aniquilado. En efecto, el cosmos es un segundo dios y un ser vivo inmortal y es por tanto imposible que muera parte alguna de este viviente inmortal, pues todo lo que existe es parte del cosmos y privilegiadamente el hombre, el ser vivo racional. (CH VIII, 1). Como se\u00f1ala Xavier Renau Nebot, la apocat\u00e1stasis es una manifestaci\u00f3n de la doctrina del eterno retorno, t\u00edpica de las teolog\u00edas solares y, en particular, de la religi\u00f3n egipcia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_jerarqu.C3.ADa_celeste\" class=\"mw-headline\">La jerarqu\u00eda celeste<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cielo est\u00e1 gobernado por el primer c\u00edrculo de los treinta y seis decanos (SH VI 1-9), a trav\u00e9s de los arcontes y los planetas, cuyo usiarca es el Pantomorfo. Este primer c\u00edrculo linda con la esfera de las estrellas fijas (SH VI 12) y el Zodiaco. A continuaci\u00f3n giran las Siete Esferas, regidas por la Fortuna y el Destino, mediante las cuales todas las cosas cambian seg\u00fan ley natural en un movimiento perpetuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El No\u00fbs demi\u00fargico, dios del fuego y el aliento vital, fabric\u00f3 los siete gobernadores (CH I 9), los planetas, gobernados por el sol, cuyo usiarca es La Luz. El sol es el demiurgo segundo (CH XVI 4-9), generador de la vida, garante del orden c\u00f3smico, luz sensible veh\u00edculo de la luz inteligible y centro del cosmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cosmos sensible est\u00e1 gobernado por el sol y fragmentado por las ocho esferas. El mundo sublunar est\u00e1 regido por la \u00edntima relaci\u00f3n entre la luna y la tierra, y se encuentra sometido al cambio perpetuo, siendo la morada del hombre y de las almas. Sobre el Hades en el hermetismo, v\u00e9ase Asc. 17 y la extensa nota sobre esta cuesti\u00f3n en Textos Herm\u00e9ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_microcosmos._El_hombre\" class=\"mw-headline\">El microcosmos. El hombre<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>A continuaci\u00f3n, el Pensamiento, padre de todas las cosas, vida y luz, engendr\u00f3 al hombre a su imagen y le am\u00f3 como a un hijo, puesto que, creado a imagen del padre, era hermos\u00edsimo. En realidad, pues, Dios am\u00f3 a su propia imagen. Y entreg\u00f3 al hombre todas sus criaturas (CH I 12).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta a por qu\u00e9 el hermetismo fue tan estimado en el Renacimiento es bien sencilla: su exaltaci\u00f3n del ser humano. Frente a las corrientes gn\u00f3sticas, que depreciaban toda relaci\u00f3n entre el hombre y la naturaleza, el hermetismo ense\u00f1a que el cosmos ha sido creado para que el hombre, a trav\u00e9s de aqu\u00e9l, pueda contemplar al creador (Asc. 8). El hermetismo es antropoc\u00e9ntrico porque tiene fe en lo que de divino hay en la naturaleza humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La astrolog\u00eda herm\u00e9tica nos ense\u00f1a que el hombre es un reflejo del cielo (melotesia), es un microcosmos en simpat\u00eda con el macrocosmos. Los influjos dec\u00e1nicos, zodiacales, planetarios y demon\u00edacos tienen una importante repercusi\u00f3n en el cuerpo y el alma humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La excelencia del hombre que ha realizado la Gran Obra propuesta por la Alquimia es el n\u00facleo de la antroposof\u00eda herm\u00e9tica (v\u00e9anse Asc. 9-10 y 23, CH I 12-14, CH IV 2, CH X 24, CH X 25, CH XII 12, DH VI 1, DH VIII 6 y DH IX 6), y precisamente fue un fragmento del Asclepio el que sirvi\u00f3 a Pico della Mirandola para crear su maravilloso <i>Discurso sobre la dignidad del hombre<\/i>:<\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Ese hombre es por ello, Asclepio, un gran milagro, un ser vivo digno de veneraci\u00f3n y honor, un ser que muda a la naturaleza de un dios como si realmente lo fuera, un ser que se entiende con el g\u00e9nero de los demonios, conocedor de que su naturaleza es cong\u00e9nita a la suya, un ser que desprecia su componente de mera naturaleza humana fiado en el car\u00e1cter divino de su otra parte. \u00a1Oh cu\u00e1n felic\u00edsima es la naturaleza compuesta del hombre! Est\u00e1 vinculado a los dioses en consangu\u00ednea divinidad mientras desprecia la parte de s\u00ed que lo hace terrenal, se hermana con el lazo del amor a todos los otros seres a los que se sabe vinculado por disposici\u00f3n divina, levanta sus ojos al cielo. Tal es su privilegiado lugar intermediario, tanto ama a los seres que le son inferiores como es amado por los que le sobrepasan. Cultiva la tierra, se mezcla con los elementos gracias a la agilidad de su mente y desciende a las profundidades con la penetraci\u00f3n de su esp\u00edritu. Todo le est\u00e1 permitido, ni siquiera el cielo le parece lejano porque lo mide desde muy cerca gracias a su ingenio; ninguna tiniebla del aire ensombrece la aplicaci\u00f3n de su mente, ni obstaculiza su actividad la densidad de la tierra, ni entorpece su mirada la insondable profundidad de las aguas. Es a un tiempo todas las cosas y est\u00e1 a la vez en todas partes (Asc. 6).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre puede considerarse en el hermetismo en virtud de una doble naturaleza: una mortal y otra inmortal. En cuanto mortal est\u00e1 sometido al cambio (SH IIA 11-12), y en cuanto inmortal est\u00e1 capacitado para elevarse hasta el propio pensamiento de Dios mediante sus propios m\u00e9ritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_doctrina_del_alma_en_el_hermetismo\" class=\"mw-headline\">La doctrina del alma en el hermetismo<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Todo est\u00e1 lleno de alma. F\u00edjate en c\u00f3mo se mueven todas las cosas: unas alrededor del cielo, otras en torno a la tierra\u2026 (CH XI 8)<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alma en el hermetismo es principio y causa incorp\u00f3rea del movimiento en la regi\u00f3n sublunar. Las almas habitan en el aire y son gobernadas por la luna (SH XXIV 1). Adem\u00e1s toda alma es inmortal y est\u00e1 siempre en movimiento (SH III, 1). Las almas no son entidades independientes, son fragmentos que existen en virtud de una sola: el Alma del Mundo . Esta Alma del Mundo parece ser una emanaci\u00f3n del propio Dios, no un atributo m\u00e1s del cosmos. El soplo divino (pne\u00fbma), unido al cuerpo, conduce al alma (irracional). Esta alma llanamente irracional puede elevarse al no\u00fbs divino (alma racional).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alma es el recipiente donde son vertidas las faltas de los hombres, y una vez el cuerpo se disuelve, podr\u00e1n elevarse o ser castigadas por su impiedad y apego a las pasiones corporales. Las almas atravesar\u00e1n los elementos en un proceso de purificaci\u00f3n progresiva, reencarn\u00e1ndose hasta alcanzar el coro de los dioses, pues \u00e9ste es el premio que espera a los que viven en la piedad con Dios y atienden al mundo con diligencia. Pero quienes no lo hagan y vivan en la impiedad, ver\u00e1n denegado su retorno al cielo y comenzar\u00e1n una migraci\u00f3n ignominiosa e indigna de un esp\u00edritu santo, encarnados en cuerpos ajenos (Asc. 12). Las almas son ordenadas por los centinelas de la providencia, el Psicoguardi\u00e1n y el Psicogu\u00eda. El Psicoguardi\u00e1n \u2039es el vigilante\u203a de las almas \u2039a\u00fan no encarnadas\u203a y el Psicogu\u00eda es el que conduce y se\u00f1ala sus cometidos a las almas mientras se incorporan (SH XXVI 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alma se eleva hacia las alturas, atravesando las siete esferas. En la primera abandona la actividad de aumentar y disminuir; en la segunda, la maquinaci\u00f3n insidiosa; en la tercera, el deseo; en la cuarta, el ansia de poder y la ambici\u00f3n; en la quinta la audacia imp\u00eda y la temeridad de la desverg\u00fcenza; en la sexta, la s\u00f3rdida avaricia; y finalmente, en la s\u00e9ptima esfera, abandona la mentira traicionera. Llega as\u00ed a la naturaleza ogdo\u00e1dica, uni\u00e9ndose a las potencias, a las almas divinizadas. Se completa as\u00ed la an\u00e1basis del alma (CH I 25-26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"La_materia_en_el_hermetismo\" class=\"mw-headline\">La materia en el hermetismo<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>La tierra es el soporte del cosmos, la base de los elementos, la nodriza de los seres vivos, el recept\u00e1culo de los muertos, pues es la \u00faltima tras el fuego y el agua (DH II 3).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diosa Isis representa el recept\u00e1culo universal terrestre. En el seno de la madre y la doncella del cosmos sublunar s\u00f3lo hay cabida para el cambio eterno, para el movimiento y la generaci\u00f3n continuos. La materia es el elemento pasivo del cosmos, aquello que necesita ser activado por la energ\u00eda incorp\u00f3rea para nacer. No obstante, la materia contiene el principio de la fecundidad, el poder y la capacidad natural de concebir y dar a luz (Asc. 14). Los cuerpos est\u00e1n compuestos de materia en distinta proporci\u00f3n. La proporci\u00f3n material se mide por la magnitud de los elementos terrestre, acu\u00e1tico, a\u00e9reo e \u00edgneo (DH 1-6). Estos elementos son mezclados y disueltos eternamente debido a la velocidad del movimiento del cosmos (CH IX 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La materia es considerada, en general, como un recipiente tenebroso y sucio, una c\u00e1rcel para el alma, sujeta al cambio, a lo inaprensible, a las pasiones y los apetitos indignos. No obstante, en la medida en que ha recibido participaci\u00f3n de todo, accede tambi\u00e9n de alg\u00fan modo al Bien: el cosmos es bueno en calidad de creador, pues crea todas las cosas y, en este limitado sentido, participa del Bien; pero no as\u00ed en todo lo dem\u00e1s, pues es un ser pasible, m\u00f3vil y creador de seres pasibles (CH VI 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_dualismo_herm.C3.A9tico\" class=\"mw-headline\">El dualismo herm\u00e9tico<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Nada bueno hay sobre la tierra, nada malo hay en el cielo (SH XI, sent. 18).<\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Que el Bien existe s\u00f3lo en Dios y en ninguna otra parte (CH VI).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El eje del pensamiento herm\u00e9tico est\u00e1 dominado por el dualismo luz-oscuridad, masculino-femenino, bueno-malo\u2026 Bien y mal confluyen en el cosmos como potencias necesarias para el orden. Dios es la fuente absoluta del bien, y el mal es una realidad ineludible no achacable a la voluntad divina, pues dispondremos de lo que procede de Dios, pero es tambi\u00e9n que lo que procede de nosotros lo acompa\u00f1e y no quede rezagado. Por eso s\u00f3lo nosotros, y no Dios, somos los responsables del mal, en la medida en que lo prefiramos al Bien (CH IV 8). Por lo tanto el mal y el sufrimiento fueron sembrados en el mundo para que el hombre, mediante el pensamiento, la ciencia y el entendimiento, ascienda con humildad hasta el conocimiento de Dios, la Suma Bondad (Asc. 16). El hermetismo se enfrenta as\u00ed a las corrientes gn\u00f3sticas que consideran el cosmos como una totalidad malvada y tenebrosa, ajena al verdadero Dios (CH XIV 8).<\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>El bien es voluntario, el mal involuntario (SH XI, sent. 20).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gnosis pesimista, de probable origen \u201coriental\u201d, hace hincapi\u00e9 en la maldad del hombre (SH XI, sent. 19, CH VI 3-6). S\u00f3lo mediante la piedad y el conocimiento de lo divino es capaz el ser humano de elevarse desde su propia esencia malvada. El hombre es libre para rechazar las pasiones y las vanas ataduras mundanas y encaminarse por la senda de la piedad y la sabidur\u00eda, aunque est\u00e9 sometido al destino, porque nada en el cielo es esclavo, nada sobre la tierra es libre (SH XI, sent. 26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_hermetismo_como_religio_mentis\" class=\"mw-headline\">El hermetismo como <i>religio mentis<\/i><\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Si buscas a Dios, en fin, pretendes tambi\u00e9n la belleza, pues uno solo es el camino que a \u00e9l conduce: la piedad por medio del conocimiento (CH VI 5).<\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Cuando aprehendas todas estas cosas a la vez, los tiempos, los lugares, las sustancias, sus cualidades y cantidades, podr\u00e1s conocer a Dios (CH XI 20).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermetismo no es una corriente religiosa, no posee una liturgia com\u00fan o un libro sagrado \u00fanico e inapelable. El hermetismo es una filosof\u00eda del conocimiento de Dios, una alianza entre sabidur\u00eda y piedad que se vale de la experiencia revelatoria y el ritual te\u00fargico para alcanzar la sabidur\u00eda divina. Para los hermetistas, la filosof\u00eda s\u00f3lo consiste en el esfuerzo por conocer a Dios mediante la contemplaci\u00f3n y la santa piedad. La ciencia del conocimiento de Dios lo ocupa todo, y la filosof\u00eda pura, la que s\u00f3lo est\u00e1 pendiente de la piedad para con Dios, \u00fanicamente deber\u00e1 interesarse en las otras ciencias en la medida en que, a trav\u00e9s de ellas, podamos maravillarnos de c\u00f3mo el retorno de los astros a sus posiciones iniciales, sus estaciones fijadas de antemano y todos sus cambios est\u00e1n regulados por el n\u00famero, y que, al conocer las dimensiones, las cualidades y las cantidades de la tierra, las de las profundidades del mar, las de la potencia del fuego y las actividades de la naturaleza de todos ellos, el hombre se vea llevado, por la admiraci\u00f3n, a adorar y colmar de elogios el arte y la sabidur\u00eda de Dios (Asc. 13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La excelencia del hombre se cifra ante todo en la piedad, que es el origen de la bondad y \u00e9sta s\u00f3lo puede ser perfecta si la virtud del desprecio la ha fortificado contra todo deseo de cosas ajenas; porque ajenas a todo aquello que nos emparenta con los dioses son las cosas de esta tierra que se poseen por un deseo del cuerpo y a las que se denomina \u00abposesiones\u00bb, pues no nacen con nosotros sino que se poseen posteriormente, lo que nos da el sentido de la palabra posesiones (Asc. 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre debe recoger las semillas divinas: la virtud, la templanza y la piedad, huyendo de la ignorancia del vulgo con el fin de alcanzar el conocimiento primordial. Pero el conocimiento es virtud de muy pocos, y la muchedumbre odia a los hombres buenos y sabios (CH IX 4), porque no todos los hombres disfrutan de la capacidad de pensar, pues hay dos tipos de hombres, el material y el esencial; el material, que vive entre el mal, retiene, como dec\u00eda, la semilla demon\u00edaca del pensar, el segundo, ligado por esencia al Bien, es conservado sano y salvo por Dios (CH IX 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios mismo gu\u00eda al hombre piadoso que desea conocer la esencia divina, ya que tener esperanza en conseguirlo es el camino [adecuado, derecho] y f\u00e1cil que conduce hasta el bien; \u00e9l te acompa\u00f1ar\u00e1 en cualquier recodo del camino, \u00e9l se te manifestar\u00e1 en todas partes, donde y cuando menos te lo esperes, est\u00e9s despierto o dormido, mientras navegues o cuando camines, de noche o de d\u00eda y tanto si hablas como si callas. Pues nada existe que no sea \u00e9l (CH XI 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Palingenesia\" class=\"mw-headline\">Palingenesia<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el hermetismo la condici\u00f3n indispensable para la salvaci\u00f3n es la regeneraci\u00f3n. La regeneraci\u00f3n consiste en un segundo nacimiento en el estado divino, en la recepci\u00f3n del no\u00fbs. Para llevar a buen t\u00e9rmino esta regeneraci\u00f3n el hombre piadoso ha de buscar la sabidur\u00eda inteligible en el silencio y la semilla del verdadero Bien, y ha de ser fecundado por la voluntad divina mediante la determinaci\u00f3n inquebrantable, la ascesis y la pureza moral. Esta pureza moral pasa por vencer los doce vicios constituidos a partir del c\u00edrculo del Zodiaco, a saber: la ignorancia, la aflicci\u00f3n, la incontinencia, el deseo, la injusticia, la codicia, la mentira, la envidia, el fraude, la ira, la imprudencia y la malignidad. Estos doce vicios son dominados por las diez potencias o virtudes, que son: el conocimiento de Dios, el conocimiento de la alegr\u00eda, la templanza, la fortaleza, la justicia, la generosidad, la verdad, el bien, la vida y la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"El_silencio_herm.C3.A9tico\" class=\"mw-headline\">El silencio herm\u00e9tico<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"citado\"><p>Guardando silencio, comprendes; hablando, hablas. El pensamiento concibe la palabra en el silencio y s\u00f3lo la palabra del silencio y del pensamiento es salvaci\u00f3n (DH V 2).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio valor de la palabra en el hermetismo impide la vacuidad de la palabra proferida. El pensamiento ha de inundar la palabra, y ante el \u00e9xtasis revelatorio el silencio es lo m\u00e1s prudente. La Belleza de Dios s\u00f3lo podr\u00e1 ser contemplada cuando ya nada puedas decir sobre ella, pues conocerla supone un silencio divino y una inactividad de los sentidos (CH X 5). Asimismo, la divulgaci\u00f3n de los misterios de la regeneraci\u00f3n es proscrita por su impiedad: tan rec\u00f3nditos y grandiosos secretos no podr\u00e1n ser propalados al vulgo ignorante, so pena de caer en el absurdo y la confusi\u00f3n. Por lo tanto, evita las conversaciones con la multitud, no quiero imped\u00edrtelo, pero m\u00e1s bien les parecer\u00e1s rid\u00edculo, pues s\u00f3lo lo igual se asocia con lo igual y lo distinto no es jam\u00e1s amigo de lo distinto. De hecho, estas palabras no tienen leg\u00edtimamente sino unos pocos oyentes, y quiz\u00e1s no tengan ni esos pocos (SH XI 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alcanzar a Dios implica elevar el pensamiento sobre la naturaleza mortal, sublimar la esencia del alma, pues cuando la belleza ilumina todo el pensamiento, inflama el alma entera y la atrae hacia arriba a trav\u00e9s del cuerpo, transfigurando (al hombre) por completo para la esencia. Pues es imposible, hijo, que tras contemplar la belleza del Bien, el alma sea divinizada en un cuerpo de hombre (CH X 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span id=\"Te.C3.BArgia:_la_creaci.C3.B3n_de_dioses_y_la_atracci.C3.B3n_de_las_potencias_celestes\" class=\"mw-headline\">Te\u00fargia: la creaci\u00f3n de dioses y la atracci\u00f3n de las potencias celestes<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermetismo es una filosof\u00eda de poder. Su finalidad \u00faltima es el conocimiento de Dios, y para ello se vale del ritual te\u00fargico, y no s\u00f3lo de los meros razonamientos e intuiciones utilizados por el resto de creencias y filosof\u00edas. Es cierto, el hermetismo utiliza la magia para conocer y dominar las fuerzas c\u00f3smicas, pero no se trata de magia com\u00fan, dirigida a hacer el bien o el mal seg\u00fan la voluntad del mago, sino de un poder derivado de la recepci\u00f3n del <i>no\u00fbs<\/i>, capaz de acercar al te\u00fargo-fil\u00f3sofo a la naturaleza divina de la creaci\u00f3n. A nivel pr\u00e1ctico, este poder basado en la simpat\u00eda c\u00f3smica consigue animar estatuas y crear im\u00e1genes divinas, insufl\u00e1ndoles aliento vital. El hombre puede modelar sus dioses a semejanza de sus propios rasgos faciales, construyendo estatuas capaces de conocer el porvenir, generar sue\u00f1os adivinatorios, crear y curar enfermedades e influir sobre el estado de \u00e1nimo, de acuerdo con nuestra propia naturaleza y m\u00e9ritos (Asc. 23-24 y 37). El hombre se acerca a Dios imitando a la divinidad en su acto creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Wikipedia<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hermetismo Hermetismo Fundador(es) Hermes Trismegisto Deidad o Deidades principales La tr\u00edada herm\u00e9tica: Dios-cosmos-hombre Tipo Esoterismo Seguidores conocidos como Herm\u00e9ticos o hermetistas Escrituras sagradas Tabla de Esmeralda Corpus Hermeticum El Kybali\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14939,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[10,157],"tags":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pamOC4-3SW","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14938"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14938"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14938\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tienda.morganabarcelona.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}